Bragas
























































































































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Las bragas: una prenda militar civilizada
Esta pequeña prenda de ropa interior comenzó sus andaduras llamando la atención de soldados romanos en misión por tierras bárbaras. Originariamente, eran más bien unos pantalones de piel que causaban el horror de los civilizados centuriones, aunque más adelante, cuando llegaron a tierras más frías, le vieron el interés y la incorporaron, adaptada, a su uniforme.
Así es, al principio eran más bien unos pantalones que dieron nombre a toda una región, la “Galia Bragada”. Evolucionaron en una prenda de lana para proteger del frío pero ya en la Edad Media se optó por otros materiales como el lino o el algodón. En cualquier caso, no fue hasta llegada la revolución industrial que se extendió su uso gracias a la posibilidad de fabricarlas con máquinas.
En el siglo XIX, la ropa interior era más bien un mono camisero de una sola pieza que cubría brazos, pecho y piernas hasta la rodilla. Primero se dividió en dos piezas y luego, según evolucionaban las prendas para ir enseñando cada vez más piel, también se fue reduciendo el tamaño de la ropa interior.
Actualmente, las bragas y el sujetador son dos piezas tan distintas como separadas la una de la otra. Y bragas hay para todos los gustos y necesidades.
Una braga para cada ocasión
Es cierto que mirando la ropa interior de cada persona se puede saber mucho sobre lo que opina esa persona respecto a la estética y al confort porque no hay dos bragas iguales. De encaje, de algodón estampado, tanga o culotte, la ocasión o el criterio personal mandan.
Para sentirse sexy y subir el tono de un encuentro, siempre se piensa en lencería fina, con encaje negro o rojo, y mucha decoración, algo transparente. Puedes encontrarlo en minúsculos tangas, pero también en bragas que lleguen hasta la cintura y, por supuesto, a juego con el sujetador. Ideal para lucirse y provocar, aunque también hay a quien le da seguridad llevarlo, incluso cuando nadie lo ve.
El encaje, sin embargo, tiene un tacto que no todo el mundo tolera y que, para el día a día, puede resultar incómodo. Por eso siempre se pueden contar con las braguitas de algodón o de algodón mezclado con otros materiales más elásticos. Estas, además, son las que se recomiendan para mantener una correcta higiene íntima por ser también altamente transpirables. Actualmente, puedes encontrar muchos modelos, de tangas a bragas altas o tipo bóxer y en muchos colores. Además, estas bragas son las que resultan más originales y coloridas ya que se suelen estampar con diseños de personajes conocidos o divertidos y en una amplia gama de colores.
Pero no hay porqué elegir solo entre estos dos tipos. Aparte de existir más tejidos como el raso o la seda, existen también combinaciones con lo mejor de ambos mundos: en algodón con reborde de encaje, monocromáticos o con estampados. Eso, por no mencionar la ropa interior específica para hacer deporte o para los días de menstruación. Lo importante, una vez más, es que te sientas a gusto en tu propia piel y que la ropa interior que uses no te traiga más problemas que beneficios.
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Solo hemos enumerado los tipos de braguita más habituales pero si te das una vuelta por nuestra web, encontrarás más modelos en todos los estilos. Filtra por tipo, por marca o por precio y encontrarás justo lo que buscas. Además, a menudo hay promociones y descuentos así que ahora no hay excusa. De las más baratas y sencillas que vienen en pack a las más exclusivas para los días de fiesta, Katoni las tiene.
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